En julio de 2025, contactamos por primera vez con este cliente de Costa de Marfil a través de Facebook. A pesar de mostrar un interés inicial, es comprensible que abordara el comercio internacional con cautela, empezando con pequeñas consultas y dudando en hacer un pedido real. Generar confianza a miles de kilómetros de distancia no es fácil, y lo respetamos totalmente.
Todo cambió esta semana.

Viajó hasta China para visitarnos. Aunque su agenda era apretada, aprovechamos al máximo el tiempo que pasamos juntos: le enseñamos nuestra oficina, le presentamos a nuestro equipo y le dejamos ver y tocar nuestros productos en persona.
Ese encuentro cara a cara marcó la diferencia. Su cautela se convirtió en confianza y, antes de marcharse, nos aseguró que se pondría en contacto con nosotros para hacer su pedido en breve.
Esta experiencia nos recordó lo poderosas que pueden ser las conexiones en el mundo real. En los negocios globales, la confianza no se construye de la noche a la mañana, pero puede crecer rápidamente cuando nos encontramos, hablamos y compartimos el mismo espacio.
Invitamos cordialmente a cualquier socio potencial a visitarnos en China, recorrer nuestro cartucho de tóner y ver de primera mano quiénes somos y qué hacemos. Al igual que nuestro amigo de Costa de Marfil, quizá descubra que una breve visita puede convertir las dudas en una colaboración a largo plazo.
¿Listo para dar el siguiente paso hacia la confianza? Estamos aquí, cara a cara o en línea.