En 2023, conectamos con un cliente de Costa de Marfil a través de un anuncio en Facebook. Lo que empezó como una colaboración profesional pronto se convirtió en algo mucho más profundo: una amistad genuina y duradera.
En 2024, nuestro equipo viajó a África para una exposición. A pesar de la apretada agenda, nos aseguramos de reservar tiempo para visitar a nuestro amigo en su país. Era la primera vez que nos veíamos en persona, y fuimos recibidos calurosamente en su casa, compartiendo momentos memorables con él y su familia. Aquella visita reforzó lo que ya sentíamos: no éramos sólo socios comerciales, sino amigos íntimos.
Luego, en 2025, supimos que había resultado herido en un accidente de tráfico. Sin dudarlo, interrumpimos nuestro trabajo y volamos a Costa de Marfil para verle, estar a su lado y ofrecerle nuestro apoyo en un momento difícil.

A principios de este año, todavía con secuelas del accidente, vino a China en busca de tratamiento médico. Como amigos suyos, asumimos nuestro papel de anfitriones: le recogimos en el aeropuerto, organizamos su estancia, le acompañamos a las citas médicas y nos aseguramos de que se sintiera bien atendido hasta que volvimos a despedirle.
Estamos muy agradecidos por haber conocido a un amigo así a través de nuestro trabajo. Nuestro vínculo va más allá de los negocios: se basa en la confianza, la atención y el apoyo mutuo. Esperamos continuar este viaje juntos, tanto en asociación como en amistad, apoyándonos mutuamente en los negocios y en la vida.
Por conexiones duraderas, a través de las millas y más allá de los tratos.